El ficus benjamina es una de las plantas de interior más elegantes, pero también una de las más sensibles. El riego mal gestionado es la primera causa de pérdida de hojas y muerte de la planta. Con esta guía, aprenderás exactamente cuándo y cómo regarlo.
La regla de oro del ficus
Riega solo cuando los primeros 2–3 cm de tierra estén secos al tacto.
El ficus prefiere tierra ligeramente húmeda pero nunca encharcada. Es mejor pecar de poco que de mucho.
Frecuencia de riego según la estación
| Estación | Frecuencia aproximada |
|---|---|
| Primavera / Verano | Cada 5–7 días |
| Otoño | Cada 8–10 días |
| Invierno | Cada 10–14 días |
Estos son valores orientativos. El factor determinante siempre es el estado de la tierra, no el calendario.
Cómo regar correctamente
- Usa agua a temperatura ambiente — el agua fría de grifo puede causar estrés a las raíces
- Riega hasta que salga agua por el drenaje — así aseguras que toda la raíz se hidrata
- Vacía el plato a los 20 minutos — nunca dejes el tiesto con agua acumulada abajo
- Usa agua sin cloro si puedes — deja reposar el agua del grifo 24h o usa agua filtrada
Señales de riego excesivo
- Hojas amarillas que caen (especialmente las de abajo)
- Tierra siempre mojada
- Olor a humedad en la maceta
- Raíces oscuras o blandas al trasplantar
Señales de falta de agua
- Hojas que se enrollan o caen de color verde (no amarillo)
- Tierra completamente seca y separada de los bordes de la maceta
- Hojas con bordes marrones crujientes
Por qué el ficus pierde hojas
El ficus es famoso por soltar hojas ante cualquier cambio. No siempre es el riego — también puede deberse a:
- Cambio de ubicación
- Corrientes de aire
- Cambio de temperatura brusco
- Poca luz
Si has cambiado el ficus de sitio recientemente y está perdiendo hojas, dale 3–4 semanas para aclimatarse antes de tomar medidas drásticas.
Conclusión
El secreto del ficus es constancia y observación. Toca la tierra antes de regar, evita los encharcamientos y mantenlo alejado de corrientes de aire. Con eso, te durará décadas.